Planeta Cereza: Libros

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viernes, 6 de octubre de 2017

Recetas "de libro": Nankhatai







Nankhatai, Nan Khatai o Nankatai. He visto escrita esta palabra en muchos medios de varias formas y supongo que se usarán indistintamente según sea la costumbre de cada cual. No tendrá mucha importancia o no creo que la tenga, siempre se refiere a lo mismo, a estas típicas galletas indias que se degustan principalmente durante el festival Diwali, cuando se pueden encontrar en cualquier establecimiento o en multitud de carritos en la calle. Para mí, Nankhatai no era, hasta que compré este libro, un vocablo conocido, pero ahora forma ya parte de mi repertorio linguístico y gastronómico, sobre todo del segundo. Me gusta "Nankhatai", así escrito, y tal cual lo he puesto en el título, aunque Nankatai, sin la hache intercalada, es como denomina, Anjalina Chugani, la autora de "Soul Spices", a estas galletas aromatizadas con cardamomo y canela que hicieron que nada más verlas fotografiadas en el libro me dieran ganas de comprarlo. 

Alguna vez que otra he comentado que son muchas las razones por las que me llevo un libro a casa cuando, en principio, no he salido a comprarme ninguno y solo estoy dando una vuelta ojeando libros de cocina en alguna librería: puede ser el tema del que trata (mmm.... chocolate!!), o una edición bonita y cuidada, unas preciosas fotografías, el tacto del papel, un autor concreto al que sigo, una oferta... que sé yo. En ocasiones lo que hace que se me quede el libro pegado a las manos como por arte de magia es abrirlo y ver solo una página. Es enamorarme al instante. Algo así me volvió a pasar esta vez.








No tenía ningún libro de cocina india en casa, sí alguno de cocina oriental y repostería árabe, que la verdad no he utilizado mucho, sin embargo no fue ese el motivo definitivo por el que lo compré sino que fue ver entre sus páginas una receta de las galletas Nankhatai ("esto se parece mucho a los mantecados de aceite de mi pueblo", pensé, "seguro que es parecido") y decidir que me lo llevaba, aparte ayudada por el hecho de que es un libro precioso, con unas primeras páginas muy interesantes, a modo de guía, dedicadas a las especias, algo tan característico de la cocina de este país; un ejemplar con bonitas fotografías y muchas recetas apetecibles de todo tipo. Me estaba entusiasmando con tanto color y tanta especia, las estaba hasta oliendo !! Dice la página web de Anjalina Chugani que su motor vital es transmitir emociones con sus recetas, y yo todavía ni siquiera había hecho ninguna...

Soul Spices es el primer libro de Anjalina Chugani, chef india, británica de nacimiento y afincada en Barcelona, quien combina equilibradamente en sus platos su tradición cultural y sus raíces indias con modernidad. No es un libro de repostería más, como muchos de los que tengo, ni tampoco un compendio de recetas de todo tipo de cocina india sin más. Soul Spices es un repertorio de platos, ingredientes y momentos, como señalan en su edición "imaginativo, sabroso e inspirador". Para su autora, uno de los pilares de su creatividad es que las especias sean el ingrediente que marque la diferencia.







Las Nankhatai son unas galletas mantecadas (mantecosas) muy populares en India, Pakistán y países vecinos, que parecen ser originarias de Surat, lugar donde se inventaron en el siglo XVI. En esta ciudad portuaria del sur de India existió por aquel entonces una panadería regentada por una pareja de holandeses que al abandonar la India la entregaron a un empleado parsi muy emprendedor, de nombre o apellido Dotivala, quien se cree que creó las famosas Nankhatai como una interpretación de algún dulce local llamado "Dal", el cual yo no he encontrado" o probablemente lo hiciese también inspirado por las galletas afganas e iraníes de pistachos llamadas Kulcha Khatai.







Al igual que los mantecados que hacemos en mi pueblo, esos que me recordaron tanto por su aspecto agrietado a estas galletas Nankhatai, los ingredientes principales son harina, azúcar, "grasa" y algo para aromatizar y decorar. He visto referirse a ellas como butter cookies, galletas de mantequilla, o como shortbread cookies, pero la mayoría de las recetas que he encontrado buscando por la red, llevan un ingrediente llamado "ghee", un producto habitual de la cocina hindú que no es común para nosotros, al menos para mí, y que no es mantequilla pura en sí sino algo así como una mantequilla clarificada. Realmente es la grasa pura de la mantequilla, sin el agua y sin las proteínas. Aunque originariamente se hacen con este tipo de grasa también existen recetas en las que se usa o mantequilla clarificada o mantequilla común o aceite vegetal. Podía haberme acercado a alguno de los establecimientos que regentan hindúes en el barrio de Lavapiés, aquí en Madrid, que seguro que lo tenían y haberlo probado, pero al final decidí optar como la autora por aceite. Con una mezcla de este ghee, o un sustituto en mi caso ha sido aceite de girasol, la harina y el azúcar, como ingredientes principales, más lo que se le quiera añadir, se hace una masa que se divide en pequeñas bolas y que, una vez dispuestas en la bandeja del horno se aplastan un poco con el dedo pulgar dejando una hendidura en la superficie. Así es prácticamente como se elaboran las nankhatai y los mantecados que yo se hacer.







La receta de Nankhatai que viene en Soul Spices lleva harina de trigo, harina multiuso y harina de garbanzos. Yo la he adaptado un poco porque no tengo o no uso por un lado harina de trigo y por otro harina multiuso. No sé si la autora quería referirse a algún tipo concreto de harina de trigo. He visto en muchas recetas que utilizan besan (harina de garbanzos), maida (plain flour) que es la harina común y semolina (llamada sooji en el norte de la India o rava en el sur) que es más gruesa y le da otra textura a la galleta. Así que, como al ser esta una receta que lleva bastante grasa y azúcar, lo que he hecho es incorporar un poco de harina de fuerza. No sé muy bien por qué he hecho esto, creo que el tema "harina" es de esos que cuanto más leo más me lío y al final me he liado con porcentajes, gluten, proteínas, texturas, colores... bueno, ha salido bien, por suerte. También he dividido a la mitad las proporciones y con estas cantidades me han salido 15 galletas de 20 gramos cada una.


NANKHATAI.

Ingredientes (adaptados):
- 90 gramos de harina de trigo
- 60 gramos de harina de garbanzo
- 30 gramos de harina de fuerza
- 60 gramos de azúcar glass
- 125 gramos de aceite de girasol (aceite vegetal suave, mantequilla clarificada, ghee...)
- 1/4 cucharadita de cardamomo en polvo o semillas molidas
- 1/4 cucharadita de canela en polvo
- almendras y/o pistachos picados para decorar

1. En un bol o recipiente grande se mezclan las harinas tamizadas, el azúcar glass y las especias.

2. Vamos incorporando poco a poco el aceite, no echarlo todo de golpe sino ir viendo lo que va admitiendo la masa. A mí me ha sobrado un poquito.

3. Id mezclando y ligando la masa con las manos. Al final queda con una textura que se desmenuza fácilmente.

4. Hacemos unas pequeñas bolas dándolas forma con las manos, de unos 20 gramos, y las disponemos sobre la bandeja de horno. No hace falta engrasarla pues no se pegan pero yo siempre pongo un papel de horno.

5. No se extienden en anchura sino que al hornearlas se van abriendo por arriba, aun así dejarlas un poquito separadas entre ellas.

6. Con el dedo pulgar presionar ligeramente y aplastarlas un poco a la vez que con el dedo las hacemos una hendidura.

7. Echar por encima almendras o pistachos molidos o picados. Se pueden quemar un poco. Yo he vuelto a echar un poquito más después de sacarlas del horno.

8. Hornear de 15 a 20 minutos a 170 grados centígrados en el horno precalentado. Sacar pasado el tiempo y dejar enfriar sobre una rejilla.







Puedes seguir a Anjalina Chugani en su página web en donde encontrarás recetas, talleres, cursos, catering, eventos... y también en las redes sociales: instagram, twitter o facebook. Pinchando aquí podrás visualizar su canal de youtube al que puedes suscribirte.


SOUL SPICES
Anjalina Chugani
Ed. Anjalina Chugani
200 págs.
ISBN: 978-84-617-5573-8
Incluye el recetario en inglés.
21 euros









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viernes, 28 de abril de 2017

Comer cerezas con los ojos cerrados...





Desde el primer momento que comencé a publicar mi blog “Planeta Cereza”, un montón de buenos amigos empezaron a hacerme llegar, con la mejor de sus intenciones, todo tipo de cosas y curiosidades referentes de alguna manera a cualquiera de estas dos palabras, planeta o cereza, cosa que me encanta y que agradezco enormemente. Puede ser cualquier cosa que ellos hayan encontrado “por ahí”: una imagen, un objeto rosa, una foto de unas cerezas, una noticia planetaria o cósmica... algo que siempre acompañan todos con un “me acordé de ti”.

Justo ayer me llegó esta publicación: “El ladrón de cerebros. Comer cerezas con los ojos cerrados” (gracias, gracias “XLIX”) un libro con muy buena pinta que hizo que me acostase muy tarde sin poder parar de leerlo y que hoy me caiga de sueño. No importa, tengo 4 días de vacaciones por delante, para dormir, descansar y también para terminarlo. Evidentemente no puedo hacer todavía para este blog una reseña del libro, porque apenas llevo unos pocos capítulos, y ni siquiera sé si la haría bien, por desconocimiento de muchas cosas, pero seguro que si la hago, cuando la haga, antes me habré leído alguna otra publicación del autor, porque ya estoy impaciente por terminar y empezar cualquiera de los otros libros que acabo de descubrir que tiene. El libro que simplemente recomiendo hoy, y al que ya estoy más que enganchada, en nada tiene que ver con el que recomendaba hace unos días en Facebook (a mí me gustan cosas muy dispares como puede comprobarse) y tampoco con las cerezas en sí mismas, aunque comience el primer capítulo con la descripción del proceso digestivo que tiene lugar al comer una fruta, sino en parte con el concepto “CHERRY PICKING DATA” o falacia de evidencia incompleta, es decir, elegir la parte de los datos que nos dan la razón, coger solo aquellos que nos interesan para apoyar nuestra postura ignorando las evidencias que nos contradicen, al igual que un agricultor nos muestra sus mejores cerezas cosechadas y no las malas y con ello parezca que solo ha cosechado cerezas buenas, de aquí el término.







El "ladrón de cerebros", el alter ego del escritor y divulgador científico Pere Estupinyà, se dedica a recorrer el mundo “robando trocitos de conocimiento” a las mentes científicas más brillantes y a escribir sobre ciencia como excusa para poder aprenderla, según el mismo Estupinyà dice en su página web (pinchando aquí podéis encontrar más información sobre él, sus conferencias, libros etc.. o leer el primer capítulo de “El ladrón de cerebros. Comer cerezas con los ojos cerrados”). El ladrón de cerebros también dice otra cosa muy interesante: "Hoy en día hay tantos datos que puedes demostrar lo que te de la gana", o sea, puedes argumentar algo apoyándote solo en algunos datos sin conocer o ignorando la evidencia completa, o hacer una selección aleatoria de datos para reafirmar una hipótesis (cherry picking data). Sobre su libro dice que está escrito "desde la emoción del asombro" y en él resalta la importancia que tiene la ciencia y el pensamiento crítico en nuestras vidas: La ciencia es comer cerezas con los ojos cerrados, y la mente abierta.

Pere Estupinyà (Tortosa, 1974) estudió química y bioquímica y ha trabajado para distintas empresas internacionales, pero es al campo de la divulgación científica en distintos medios audiovisuales a lo que se ha entregado con pasión en los últimos años. Conferenciante, colaborador en radio, presentador, guionista, editor y director en televisión... El ladrón de cerebros. Compartiendo el conocimiento científico de las mentes más brillantes (Debate, 2010), S=EX^2. La ciencia del sexo (Debate, 2013) o El ladrón de cerebros. Comer cerezas con los ojos cerrados  (Debate, 2016) son algunos de sus libros más conocidos.



Foto: Twitter @Perestupinya



EL LADRÓN DE CEREBROS. COMER CEREZAS CON LOS OJOS CERRADOS.
Pere Estupinyà.
Ed. Debate
Madrid, 2016
336 págs.
ISBN-13: 978-8499926162



Me permito hacer un copia y pega de un trocito de la introducción del libro que me ha gustado mucho y con ello animo a continuar con esta interesante lectura:

“En este libro te invito a un tour científico por los últimos avances de la neurociencia, la genética, la cosmología, la medicina, la psicología y las investigaciones que nos ofrecen útiles recomendaciones para mejorar nuestro bienestar físico y espiritual. Pero confieso que me gustaría que cumpliera otro gran objetivo además de ayudarte a aprender cosas nuevas: me encantaría que te incitara a abrir de verdad tu mente a la ciencia; que te impregnaras no sólo de sus conocimientos, sino también de su manera de pensar. A lo largo de esta obra te voy a sugerir encarecidamente que despliegues tu sentido científico. Lo hago porque estoy convencido de que la ciencia te permitirá desarrollar un pensamiento más crítico con el que elaborar hipótesis, analizar en qué puede estar traicionándonos nuestra imaginación, valorar el cambio de opinión como algo tremendamente positivo y ayudarnos a conocernos mucho mejor, evitar engaños y tomar decisiones personales y profesionales mucho más fundamentadas. Una mente cerrada es la que cree, no la que duda.

De ninguna manera, esta lógica debe impedir que nos dejemos llevar por las emociones irracionales cuando esto nos haga más felices. La ciencia no debe tomarse como una doctrina. Pero estoy convencido de que pensar científicamente nos puede ayudar en nuestro día a día, inspirarnos cuando nos descubre nuevos mundos casi poéticos, y sin duda significa tener una mente más abierta que la dogmática aferrada a las creencias y resistente a cambiar de opinión. La ciencia escucha, cierra los ojos al comer las cerezas y luego decide. Si frente a un cesto de cerezas tempranas o picadas buscas la más madura y reluciente para justificar que son buenísimas, no estarás actuando científicamente. La ciencia no sólo implica experimentar, sino también —más importante incluso y mucho más difícil— interpretar objetivamente los resultados e información de la que dispongas. Comer cerezas con los ojos cerrados y la mente abierta es, en realidad, el gran reto intelectual que te sugiero.”




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viernes, 27 de enero de 2017

Recetas "de libro": Bizcocho de pistachos





A la persona para la que he horneado este bizcocho le encantan los pistachos y le encanta el color verde. Podría decir que le gustan por igual. También le chifla el queso, cualquier queso, y esto casi que por encima de las otras dos cosas. Dentro de unos días, esta persona, personita, cumple 12 años y por ello fue que empecé hace poco a buscar, entre mis recetarios, una tarta de queso diferente donde poner y soplar las velas de tan importante y señalada cifra (¡¡ que ya es mayor !!) aunque yo sé que, en el fondo, la que él prefiere es la tarta de quesitos que le suelo hacer todos los años por su cumpleaños. 






De entre todos los libros de cocina que tengo en mis estanterías, y entre todas las recetas que están publicadas en sus páginas, necesitaba encontrar una receta especial, para una ocasión especial y para una persona especial, y aun sabiendo que al final acabaré por hacer irremediablemente la tarta de quesitos u otra cualquiera, de queso eso sí, me fijé en un libro muy bonito que tengo, con un mensaje sugerente en su portada, y me llamó la atención una receta que encontré dentro, que no es ni una tarta de queso ni una tarta de queso con pistachos, esto hubiera sido "lo más", sino un bizcocho, y pensé en él como en algo así como un adelanto, para ir abriendo boca. 

Cuando voy al supermercado, de vez en cuando compro alguna bolsa de pistachos ecológicos para "tener", al igual que ocurre con algunos otros snacks o frutos secos, por si se tercia tomar un piscolabis, por si viene alguien a casa o por si decidimos pasar una tarde de "gocheo" frente a la televisión viendo alguna película. Esta personita a la que le gustan los pistachos, el color verde y el queso, aparte de tener ya muchos años tiene también una carácter muy persistente:


      - Mami, ¿ puedo abrir esta bolsa de pistachos ?
      - NO.
      - Mami, ¿ puedo abrir esta bolsa de pistachos ?
      - NOO.
      - Mami, ¿ puedo abrir esta bolsa de pistachos ?
      - QUE NO !!
      - Pero, ¿ por qué no?
      - Pues porque no.


Y no es porque me tuviera ya un día muy harta, que también, sino porque por mi cabeza ya rondaba la idea de hornear el bizcocho, que la otra tarde cogí y le dije: "anda, abre la bolsa de pistachos que voy a hacerte algo que te va a gustar". Y le ha gustado. Y a mí, y a todos.






Dice en su contraportada el libro del cual he sacado la receta de este bizcocho de pistachos, "Cake Days, Recetas para hacer que cada día sea especial", que algunos días están hechos para disfrutar de un pastel, y realmente hay días como el de hoy, en los que tengo casi una necesidad imperiosa de llevarme algo dulce a la boca, que pienso que estoy totalmente de acuerdo. Los pasteles y bizcochos de "The Hummingbird Bakery", la pastelería londinense que ha editado este libro donde se recogen muchas de sus famosas creaciones, son coloridos y según cuentan deliciosos. Yo los he visto, sí, a través de las cristaleras de uno de sus establecimientos en Londres, el primero que abrió en el barrio de Notting Hill, su propietario, el antiguo periodista de televisión Tarek Malouf, quien apostó por comercializar en Reino Unido pasteles de estilo americano, idea que se le ocurrió durante su estancia en una universidad en Estados Unidos. Pero, aunque los he visto, no los he probado. A pesar de estar en la mismísima puerta de esta conocida bakery, me acuerdo perfectamente por sus atractivos colores rosa y marrón, y por sus mostradores repletos de postres, no pasé. No debía ser uno de esos días en los que me quería llevar algo dulce a la boca, o tenía prisa por ver los tenderetes del mercadillo de Portobello, o por tomarme una cerveza, o porque no conocía el libro, o me interesaba más buscar la librería donde Hugh Grant se ligó a Julia Robers en la película que lleva el mismo nombre que el barrio... a saber. Ahora bien, una vez probada una de sus recetas, si vuelvo, prometo hacerlo.








El bizcocho es sencillo de realizar, vistoso y tiene una pinta estupenda. Está muy rico, puedo decirlo porque ahora que estoy redactando, el bizcocho ya ha desaparecido y yo he contribuido a hacerlo desaparecer. Para mi gusto está muy dulce, no solo por el glaseado que lleva por encima, y creo que esto le resta algo de sabor a los pistachos a a pesar de que lleva muchos, por dentro y por fuera. Pero bueno, esto es solo una apreciación y me ocurre con muchas recetas, que pienso que llevan azúcar en exceso. Uno de los consejos sobre repostería que da The Hummingbird Bakery es que, según ellos, la cocción es una reacción química, y experimentar con las cantidades de la receta potencialmente puede causar un fallo en la receta. Yo me voy a arriesgar y al próximo le echo menos.

Me gusta también mucho su textura, tanto por la esponjosidad de la masa como por los pequeños tropezones de pistachos que se reparten por toda ella y que le proporcionan un sabor y un color sin igual. Me atrevo a decir que los pistachos son lo mejor de la receta, siempre y cuando te gusten, porque el bizcocho es realmente básico (es como un bizcocho "cuatro cuartos", cuatro ingredientes a partes iguales) y en las fotos salen muy favorecidos con ese color verde tan especial. Las fotos que he hecho esta vez no son "muy allá". Como un bizcocho dura menos en mi casa que un caramelo a la puerta de un colegio, hice rápidamente unas cuantas con el teléfono móvil porque estaban precisamente volviendo del colegio y a punto de verlo y devorarlo. Mi teléfono no hace fotos malas, a menos que te empeñes, pero este bizcocho está tan bueno que bien se merecía que me hubiese molestado en sacar la cámara buena, ajustar unos cuantos parámetros o ajustes y haber hecho unas fotos en condiciones. También para el próximo !!







BIZCOCHO DE PISTACHOS.

Ingredientes:

- 3 huevos grandes (peso alrededor de 190 gramos)
- 190 gramos de harina
- 190 gramos de azúcar
- 190 gramos de mantequilla sin sal
- 25 ml de nata o crema agria 
- 1 cucharadita de postre de levadura en polvo
- un 1/4 de cucharadita de sal
- 1 cucharadita de postre de aroma de vainilla
- 100 gramos de pistachos picados

- mantequilla y harina para engrasar el molde

- 150 gramos de azúcar glass y 2 cucharadas de agua para el glaseado blanco
- pistachos molidos o muy picados para decorar








Preparación:

1. En un bol ponemos la mantequilla un poco reblandecida junto con el azúcar y lo batimos bien con la batidora eléctrica de varillas durante por lo menos 5 minutos, para conseguir una crema ligera y para que suba bien la masa.

2. Se van añadiendo los huevos de uno en uno mientras se sigue batiendo. Al pesar los 3 huevos me ha dado como resultado 194 gramos. Este bizcocho es como el tradicional cuatro cuartos bretón (quatre quarts). A más peso de los huevos se puede añadir el mismo peso de los otros ingredientes.

3. Tamizar la harina, y junto con la levadura y la sal, incorporarla a la crema en dos o tres tandas primero ir removiendo a mano con la espátula y luego dar un pequeño toque con la batidora a menor velocidad.

4. Añadir la nata agria (se puede sustituir por buttermilk o yogur griego) y el aroma de vainilla. Remover.

5. Finalmente añadir los pistachos picados e integrarlos bien.

6. Verter la masa en un molde rectangular mediano engrasado con mantequilla y espolvoreado con un poco de harina. Hornear durante 50/60 minutos (yo lo dejé 55) a 170 grados en el horno precalentado.

7. Sacar del horno, dejar enfriar un rato y desmoldar. Enfriar del todo en una rejilla y decorar con el glaseado que haremos mezclando el azúcar glass con el agua ajustando su consistencia según se prefiera añadiendo más agua si se quiere más líquida o más azúcar para espesar. Me gustan muy poco los glaseados, más bien casi nada y menos los espesos, por lo que suelo dejarlos algo líquidos y chorretosos. 

8. Espolvorear los pistachos molidos por la superficie.






CAKE DAYS. Recetas para hacer que cada día sea especial.
THE HUMMINGBIRD BAKERY

Autor: Tarek Malouf
Editorial: Acanto. 
Primera edición: octubre 2013
ISBN: 2065109866122
256 páginas
Tapa dura.
Precio: 6 - 18 euros




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jueves, 13 de octubre de 2016

Recetas "de libro": Cake de nueces y naranja confitada






No recuerdo bien en que librería compré este libro del que voy a hablar hoy, pero sí la razón por la que lo hice: me llamó la atención su bonita y original edición y estaba realmente bien de precio. No es la primera vez que compro un libro porque me guste mucho su diseño, independientemente de la calidad de su contenido, es más, lo hago habitualmente por lo que tengo mis estanterías llenas de preciosos libros de cocina de los que nunca he realizado ninguna receta. Ayer sin ir más lejos estuve a punto de comprarme un libro sobre el té aunque a mí no me gusta mucho el té. Era un libro precioso !!

Este no es un libro de esos que están ahora tan de moda, y que casi nada tienen que ver con los clásicos recetarios de antaño sin apenas imágenes, en los que la cuidada y pensada fotografía del plato cocinado es casi más importante que la propia receta para tener éxito comercial. Este es un libro diferente, una edición de tapa dura y cierre con goma elástica a modo de libreta y lleno en su exterior e interior de coloridos dibujos e ilustraciones de los diversos frutos que nos ofrece la naturaleza, preciosas fotografías de espacios naturales, multitud de sencillas y variadas recetas y un pequeño número de páginas que nos hablan de naturaleza, vegetación o biodiversidad y que nos ofrecen una pequeña guía práctica sobre cómo debemos ir al bosque y cómo debemos recolectar sus frutos. Por cierto, aunque lo hayáis visto en las fotografías no he dicho todavía el título. El libro del que he sacado la receta del cake de nueces y naranja confitada se titula "El bosque".











El bosque es un libro escrito por la estilista culinaria Amanda Laporte, el periodista gastronómico Toni Monné y la asesora y divulgadora de especies vegetales Astrid van Ginkel (y con ilustraciones de Ángel Domínguez). Lo tengo desde hace dos o tres años y alguna vez he sacado de él alguna rica receta o alguna idea cuando he tenido invitados en casa: el gazpacho de fresas, el sorbete de frambuesas, la quiche de espárragos o los tagliatelle con ceps y cigalas. Es un libro que me encanta pues, además de las recetas, también nos da bastante información acerca de las plantas y sus frutos: arándanos, grosellas, higos, endrinas, frutos secos, setas, hierbas aromáticas... e incluso se han colado los caracoles. Tengo pendiente desde hace mucho las magdalenas de castañas y aunque algunas de estas he visto ya en las tiendas, aun es pronto, pues hasta ayer literalmente teníamos aquí temperaturas veraniegas.

Hoy es el primer día que parece otoño en Madrid y esta mañana, según desayunaba, se me ocurrió, para pasar una tarde que se preveía lluviosa, que ya era hora de hacer algún bollito con algún ingrediente propio de esta estación que es mi preferida. Ha sido abrir el libro por el sumario y darme de repente un subidón evocando sabores y olores otoñales, a la vez que empezar a entrarme unas ganas locas de sacar la batidora y la espátula. Aprovechando una bandeja de naranja confitada, que tenía desde Navidad a punto de caducar, y nueces que siempre tengo, he preparado este cake de nueces y naranja que tengo ahora mismo en el horno mientras redacto esta entrada (me estoy poniendo mala con el olor que está ya impregnando mi casa). Me temo que mucha luz no tendré para hacer las fotos cuando lo saque y a mañana, cuando publique todo esto, sé que no llega. Haré lo que pueda !! Haré incluso lo que no puedo, comérmelo.









CAKE DE NUECES Y NARANJA CONFITADA






Ingredientes:

- 4 huevos grandes
- 300 gramos de harina
- 120 gramos de azúcar moreno
- 100 gramos de mantequilla (algo más para engrasar el molde)
- la ralladura de una naranja
- 6 cucharadas soperas de Cointreau (o cualquier otro licor de naranja)
- 100 gramos de nueces
-175 gramos de naranja confitada
- 2 cucharaditas de levadura en polvo
- azúcar glas opcional para decorar







Preparación: 

He seguido la preparación de este cake tal y como se indica en la receta, lo único que he variado es que no he puesto tanta naranja y tantas nueces pues me parecía mucha cantidad (habré empleado aproximadamente la mitad), sustituí parte del licor por zumo de naranja y tampoco decoré con azúcar glas, me gustan los bizcochos y panes así abiertos. Lo demás lo he seguido "a pies juntillas" incluidos el tiempo y temperatura de horneado y ha salido perfecto. Es una receta sencilla, rápida y muy lucida.


1. Se parte la naranja confitada en trocitos y se deja a macerar en el licor de naranja. El Cointreau se puede sustituir por Grand Marnier o Triple Seco, también licores de naranja. Si no se quiere añadir alcohol al bizcocho se puede sustituir, todo o parte, por zumo de naranja. Reservar. La receta indica como opción que se puede sustituir la naranja confitada por cidra, orejones o pasas de corinto macerados también en licor.

2. Batir en un bol grande la mantequilla reblandecida junto con el azúcar moreno con ayuda de batidora eléctrica de varillas o de pie (yo lo hice con esta última). Incorporar los huevos de uno en uno y seguir batiendo.

3. Integrar poco a poco a la mezcla la harina tamizada previamente y la levadura. Batir un poco más para que no queden grumos.

4. Añadir la ralladura de naranja, el licor de la maceración (o la misma cantidad de zumo de naranja), la naranja confitada y las nueces partidas en trocitos pequeños. Remover bien.

5. Precalentar el horno a 170 grados centígrados.

6. Untar con mantequilla un molde rectangular no muy grande. forrar con papel sulfurizado y volver a untarlo con mantequilla. Yo suelo usar desmoldante en spray pero esta vez lo hice así y quedó muy bien. 

7. Rellenar el molde con la mezcla y hornear durante 50 minutos.

8. Una vez enfriado, desmoldar y decorar si se desea con azúcar glas.







EL BOSQUE. Descubrir, disfrutar y degustar.
Amanda Laporte, Toni Monné, Astrid van Ginkel.
Dibujos de Ángel Domínguez,
Larousse Editorial. 
Barcelona, 2012
16.50 Euros



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miércoles, 21 de octubre de 2015

Recetas "de libro": Brownie de chocolate con leche, con cardamomo y cerezas





Muchas veces me ocurre que cuando voy a una librería y cojo al azar un libro que me llama la atención solo abrirlo y ver únicamente una de sus páginas es razón suficiente para decidir llevármelo. Posiblemente me haya fascinado tanto que me sea imposible dejarlo allí. Seguro !! Esto creo que lo he contado ya en algún otro post, porque es absolutamente cierto. Independientemente de las razones por las que alguien decide comprar un libro, los motivos para elegir uno en concreto son muy personales y pueden ser enormemente variados. A mí, en particular, me gustan mucho los libros bonitos, de cualquier temática, y entre todos los libros de gastronomía o repostería que suelo ojear en la sección de cocina, se encuentran en las estanterías ejemplares realmente maravillosos y llamativos. Si encima me pilla a la hora de la comida, con hambre, las posibilidades de que compre alguno de ellos se incrementan notablemente. 

Con este horario de trabajo tan conciliador que tengo, que me quita un tercio de mi sueldo y me hace malcomer todos los días, es frecuente que haga tiempo, hasta la hora de llegar al cole a por mis peques, en cualquier sección de cualquier gran almacén mirando libros, lanas, ropa, artículos de fotografía o papelería o diversas cosas que capten mi interés, si es que no tengo ningún otro plan. Con la crisis me he vuelto más "agarrá", porque antes siempre andaba picando de aquí picando de allá, pero un "al mediodía" de no hace mucho tiempo, al estar revoloteando entre los libros de postres dí con uno que llamó mi atención por sus bonitas o apetitosas fotografías de portada y no me puede resistir. Era un libro de una colección de la que ya tenía algún otro (Chic & Delicious), nada caro. Abrí al azar la primera página, y si no la primera la segunda, y me encontré con "Bienvenido a Moon Street" ... mmm ... me lo llevo !! 






Chic & Delicious es una colección de asequibles libros de cocina, unos mejores que otros, editados por El País - Aguilar. Tienen un formato cuadrado de tapa dura, un precio que ronda los 10 - 13 euros, unas fotografías cuidadas y un contenido un tanto desigual, en mi opinión. Este, del que he escogido hoy la receta de estos brownies, y segundo de la sección "Recetas "de libro" que inauguré con el Mugcake Red Velvet, véase aquí, se titula Le Cookie : Deliciosos dulces diseñados en París, horneados en Nueva York, del repostero francés Michael Benichou. A él, al libro quiero decir, recurrí buscando en mi librería recetas originales cuando hace unos días mis niños me dijeron que les apetecía que les hiciese un brownie diferente. Me acordé de la fotografía de un brownie bañado en chocolate y espolvoreado con peta-zetas azules (no queríais algo diferente ??) pero me crucé con otro que llevaba trocitos de cereza y estaba aromatizado con cardamomo. Lo propongo (buajjjj, qué ascooo!!!! Sí, sí, asco. Ya veréis !!). De todos los brownies que he probado, de cualquier textura, en sartén o en trozo, de chocolate negro o con leche, templadito, frío o caliente, con tropezones, sin tropezones.... el que más me gusta es el brownie de chocolate negro, sin nueces ni nada, esponjoso, tirando a calentito, como el de la receta de los webrownies que está taaan bueno, pincha verás qué chulada, pero ante uno con cereza... mmm... ni peta-zetas ni webrownies, el de cereza. Decidido !!

Estos brownies de cereza y cardamomo, que a simple vista parecen un bizcocho normal de chocolate con una consistencia algo más compacta, se llaman en el libro "Brownies de azúcar y especias". Empiezo a leer los ingredientes: chocolate con leche, mantequilla, huevos, cardamomo, harina y cerezas confitadas. Perdónnn, y el azúcar ?? Se os ha olvidado. Vuelvo a leer otra vez. 100 gramos de chocolate y 200 de mantequilla ?? No sé, no sé. Creo que o bien es poco chocolate o bien mucha mantequilla. Puede ser que sea así, hay muchas versiones de brownies pero yo lo voy a cambiar. La fotografía desde luego que es preciosa pero creo que no está bien la receta. Tengo mis dudas. Ay, ay, ayyyy, madre mía !! A ver que me invento, a ver la que lío y a ver que sale.



BROWNIES DE CHOCOLATE CON LECHE, CEREZA Y CARDAMOMO

Ingredientes:

- 200 gramos de chocolate con leche de cobertura. O bien este peso si es chocolate para fundir en pepitas o bien una tableta cuyo peso depende de la marca

- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente

- 3 o 4 pellizcos de cardamomo molido (el cardamomo molido no es fácil de encontrar. Triturar con ayuda de un mortero 5 o 6 semillas, retirar el envoltorio y machacar bien el interior)

- 3 huevos grandes

- 100 gramos de azúcar normal o moreno. Como es chocolate con leche y no amarga yo creo que es más que suficiente pero no sé donde leí que debía ser el mismo peso que de mantequilla. Hay recetas que ponen mucha más.

- 150 gramos de harina común (ponía 190 gr. y ya 150 mucha me parece)

- unas cuantas cerezas confitadas partidas en trozos






1. Fundir en un bol el chocolate y la mantequilla, partidos ambos a trozos, al baño maría o al microondas a intervalos cortos de 20-30 segundos. Ir removiendo hasta que se derritan y se mezclen bien.

2. Aromatizar con 3 o 4 pellizcos de cardamomo molido. Aunque el cardamomo tiene un aroma muy intenso no me parece que después se note tanto el sabor como pudiese parecer. Mezclar con la espátula o cuchara de madera y reservar. No hay que incorporarlo caliente a la mezcla de los huevos y azúcar porque se podría bajar el bizcocho.

3. En otro bol batir los huevos con el azúcar a velocidad media-baja durante unos minutos. Incorporar la harina tamizada y batir un poco más.

4. Echar a esta masa la mezcla del chocolate con la mantequilla y remover bien envolviendo para que quede todo bien integrado.

5. En este punto se deberían echar las cerezas pero por si acaso se quedaban en el fondo, como en algunos bizcochos en los que los "tropezones" se hunden hasta la parte baja de la masa, yo las he incorporado después cuando la masa del brownie ya estaba echada en el molde y las he hundido solo un poquito ayudándome de la punta del cuchillo.

6. Engrasar un molde no muy grande, y a ser posible cuadrado o rectangular, con el spray desmoldante o con mantequilla y harina espolvoreada. Yo he puesto además un papel para sacarlo luego mejor. Echar la mezcla (y las cerezas).

7. Introducir en el horno, previamente precalentado, a 170 grados unos 25-30 minutos, según se prefiera la consistencia. Comprobar el grado de humedad con un cuchillo o pincho de madera antes de retirarlo. Si se prefiriese un bizcocho más denso y húmedo con más aspecto de brownie clásico se pueden añadir a la masa trocitos de chocolate sin fundir. Este no lo lleva.

8. Sacar del horno y dejar enfriar un poco dentro del molde antes de pasarlo a una rejilla. Servir cortado en trozos cuadrados.









LE COOKIE : Deliciosos dulces diseñados en París, horneados en Nueva York.
Autor: Michael Benichou 
Editorial: El País-Aguilar
Año: 2014
Tapa dura
Nº de páginas: 64 págs.
Lengua: Castellano
ISBN: 9788403513839
Precio: 9,90 euros







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GRACIAS !!

jueves, 2 de julio de 2015

The Urban Yoga Photo Book. Anja Humljam





Me gustan los libros, me encanta la fotografía y me apasiona el yoga. Leo libros a menudo, hago fotos cuando puedo y practico yoga frecuentemente. No es de extrañar, siendo esto así, que cuando descubrí a primeros de año el proyecto The Urban Yoga Photo Book me sintiese fascinada por él. Los libros me gustan de toda la vida, aunque no todos. Siento debilidad por los libros bonitos. Mi afición por la fotografía es relativamente reciente y de esta me gusta que me siento en un continuo aprendizaje, al igual que ocurre con mi práctica de yoga. En los 16 o 17 años que llevo practicando esta disciplina, a excepción de contadas ocasiones en las que he realizado alguna sesión al aire libre en algún parque o jardín, casi nunca me he salido de la paz y la armonía que me proporcionan mi tapete y el habitáculo donde realizo semanalmente la sesión de yoga en la que ejercito cuerpo y mente. 



Madrid. Fotografía: Emilio P. Doiztúa

Madrid. Fotografía: Emilio P. Doiztúa

Madrid. Fotografía: Emilio P. Doiztúa

Madrid. Fotografía: Emilio P. Doiztúa

Madrid. Fotografía: Emilio P. Doiztúa



Existen hoy en día, aparte de los estilos o escuelas más populares y tradicionales (hatha yoga, iyengar yoga, kundalini yoga, ashtanga yoga...) muchas y nuevas modalidades de yoga como son, solo por citar dos ejemplos, el aeroyoga, practicado en un columpio o el SUP yoga (Stand Up Paddle), sobre una tabla de surf (esto casi lo pruebo hace un mes en la playa) Todos los diferentes estilos, los más clásicos y los que están más de moda, conllevan múltiples o más bien innumerables beneficios a nivel físico, mental y emocional. Tomar conciencia, conectar con uno mismo o desconectar de alguna manera del día a día y de la vida cotidiana, encontrar equilibrio y bienestar.. son objetivos básicos en yoga. El yoga se basa en la experimentación propia y no nos pide creer en nada, solo creer en nosotros mismos. Yoga significa "unir" y su práctica, y el autoconocimiento que desarrollamos con ella, logra nuestro desarrollo integral como personas; unir cuerpo, mente, alma o espíritu y llevarnos a un estado de paz interior que es lo que hará que estemos en armonía con nosotros mismos y con el medio ambiente. 



Ljubljana. Fotografía: Primoz Lukezic

Ljubljana. Fotografía: Primoz Lukezic



The Urban Yoga Photo Book es el proyecto de Anja Humljan, artista eslovaca, diseñadora, ex-atleta, bailarina, arquitecto freelance y profesora de yoga desde hace 12 años. Durante estos años, Anja Humljan basó su práctica en el principio rector de vivir en armonía con nosotros mismos y con "cualquier" entorno, por ello Humljan concibe la ciudad y el espacio urbano, con su ritmo trepidante que en ocasiones nos estresa, no como algo que pudiese perturbar nuestra armonía o paz interior sino como un elemento vital que pueda contribuir a ella. The Urban Yoga Photo Book está concebido como un experimento: como un experimento fotográfico donde las fotografías que aparecen en el libro, tomadas por fotógrafos locales en Nueva York, Madrid, París y Ljubljana, ciudades donde se formó y trabajó como arquitecto, representan metáforas de una forma alternativa de entender la relación entre el cuerpo humano y el espacio urbano a través de una experiencia sensorial subconsciente. Como un experimento arquitectónico, The Urban Yoga Photo Book quiere alterar la forma en la que percibimos y diseñamos la arquitectura alejándose de los aspectos meramente geométricos, visuales y funcionales de esta para centrarse en la manera en la que experimentamos la ciudad con todos nuestros sentidos, nuestra imaginación o nuestros sueños y deseos. Por último, Anja Humljam sale de su tapete y habitáculo a sentir la ciudad y concibe también su proyecto como un experimento de yoga en el que el espacio urbano, al igual que el cuerpo humano en una sesión de yoga, se convierte, a través de esta experiencia multisensorial personal, en un espacio para la autoreflexión y la autorealización.



New York. Fotografía: Jaka Vinsek

New York. Fotografía: Jaka Vinsek

New York. Fotografía: Jaka Vinsek



Me encanta The Urban Yoga Photo Book !! Cuando lo descubrí solo era un proyecto de crowdfunding en Kickstarter, que finalizó y se financió rápidamente con éxito, para editar el libro con las series de fotografías y para obtener fondos para la Academia de Neurociencia de la Arquitectura de San Diego.Ahora el libro ya está disponible y se puede comprar, al igual que las impresiones de las fotografías pinchando aquí. Es interesante también leer en Kickstarter como se ha desarrollado el proyecto y la campaña, conocer algo más de la formación y del trabajo de Anja Humljam, que me parece fantástico, de sus investigaciones y experiencias, leer acerca de la sinergia entre fotógrafos y artista, de los escenarios elegidos, saber de la reacción de los habitantes de estas ciudades mientras se llevaban a cabo las sesiones de fotos, verla en acción en un vídeo... en definitiva acercarnos algo más a la arquitectura y al yoga experimental. O si quieres conocer de cerca en mundo de Anja Humljam pinchar en su web.

Te va a fascinar !!




París. Fotografía:  Antoine Le Grand

París. Fotografía:  Antoine Le Grand

París. Fotografía:  Antoine Le Grand



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GRACIAS !!


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