Planeta Cereza

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viernes, 11 de julio de 2014

Luna de julio, Luna del ciervo





Julio es el mes de la recogida del heno, es tiempo de tormentas eléctricas, el mes en el que la cornamenta de los ciervos alcanza, en su etapa de renovación anual, su tamaño máximo y la tela de terciopelo que recubre el cuerna muere debido a que el alto nivel de testosterona en sangre disminuye la irrigación de esta. En la antigüedad, mucho antes de que tuviésemos calendarios como los que tenemos hoy en día, el tiempo se marcaba en relación a aspectos vinculados con el clima o con los sucesos naturales que acontecían en las distintas épocas del año. Así los meses se contaban entre una luna y otra y a las Lunas llenas del año se les daban nombres en relación a estos fenómenos. La Luna llena de julio fue por tanto la Luna del heno, la Luna del trueno o la Luna del ciervo para algunas culturas primitivas.

Buscando imágenes con las que ilustrar esta entrada, en la que la idea inicial era contar la Leyenda del Ciervo Blanco, leyenda en la que dos hermanos, Hunor y Magor, llegan conducidos por este animal hasta un páramo del bosque donde se encuentran con las hijas del rey de los Alanos con quienes se casan y forman las familias que se asientan en los territorios que hoy se denominan Hungría, me he encontrado con un libro que leí en mi adolescencia del que no me había vuelto a acordar. Dejo esta leyenda y otras historias sobre este venerado animal, tan asociado a la mitología, para mejor ocasión y comparto este libro que recuerdo me gustó mucho en su día, en una época en la que leía todo lo que pasaba por mis manos de Tolkien y otros autores similares, aunque desde entonces no haya vuelto a leer casi nada del género fantástico.






El ciervo blanco (The white hart) es un clásico de la literatura fantástica. Es el primero los cinco volúmenes que componen la serie "El Libro de la Isla", escrita entre 1979 y 1983 por la autora nortemaericana Nancy Springer (Montclair, Nueva Jersey , 1948). La serie compuesta por los títulos The White Hart (1979), The Silver Sun (1980), The Sable Moon (1981), The Black Beast (1982) y The Golden Swan (1983) comienza en El ciervo blanco con la historia de Ellid Dacaerin, Cuin Clarric y Bevan de Eburacon, una historia de amor, amistad, compañerismo o lealtad situada en Isla, una tierra de fantasía de espesos bosques rodeada de océanos, y dentro del contexto de las tradiciones celtas y las leyendas artúricas.

Ellid es la única hija de Pryce Decaerin, poderoso Señor Regional, quien a principio de la historia se encuentra secuestrada como cebo para la emboscada que tiene preparada Marc de Myrdon contra su padre. Ellid está comprometida con su primo Cuin, heredero de Pryce Decaerin, pero es rescatada de su cautiverio por Bevan de Eburacon, hijo de un rey mortal y de Celwony, diosa de la Luna, del cual se enamora. Bevan, un joven misterioso, amable y pacífico, que posee la capacidad de crear luz con las manos y el extraño don de hablar con los animales, ha llegado a Isla a reclamar su herencia y librarla del dominio oscuro de Pel Blagden, el Señor de los muertos vivientes. Utilizando la magia que ha heredado por parte de su madre, Bevan sube a la torre donde se encuentra cautiva Ellid y la rescata sacándola de la selva y llevándola a  las ruinas de la ciudad de Eburacon. Allí es donde Ellid ve por primera vez el vínculo que existe entre Bevan y el ciervo blanco, esa mágica criatura a la que los celtas consideraban "mensajero del otro mundo" y que anunciaba un cambio profundo en la vida de todo aquel que se lo encontrase. A partir de ese momento Ellid y Bevan ven como sus vidas se han entrecruzado para siempre pues sienten que se han enamorado. Ellid se aparta de su compromiso con Cuin, quien se une a la causa de Bevan contra el mal, y aunque empiezan siendo rivales por el amor de Ellid, se convierten en verdaderos y leales amigos. Bevan y Ellid se casan y Cuin no asiste a la ceremonia por estar de viaje. Uno de sus escoltas lo traiciona y casi lo mata entonces Bevan el mismo día de su boda acude al rescate de Cuin. Y luego pasan muchas cosas más !!

Un triángulo amoroso, una historia romántica y bélica, de heroicismo y maldad, de héroes y villanos, de dioses y mortales... Puedes leer el resto pinchando el enlace. Un bonito relato para empezar a leer en una noche de Luna llena. Que lo disfrutéis !!

https://docs.google.com/file/d/0B-Ni2I9Y00_yN19ic1RGUVloYWM/edit






jueves, 10 de julio de 2014

La cueva. Te atreves a entrar ??




Si te atreves a entrar en "La cueva" debes saber que vas a pasar 80 minutos de angustia, claustrofobia y terror. O que vas a vivir casi la misma experiencia terrorífica que sufren los protagonistas de la cinta de terror psicológico que se estrena mañana viernes en la gran pantalla. Y es que La cueva te engancha y te mete en todo un laberinto de galerías y pasadizos bajos y estrechos donde conseguirá que sientas las mismas sensaciones y el mismo miedo que experimentan ellos. Al menos esta es la intención de su director Alfredo Montero, y Marcos Ortiz, actor protagonista y productor ejecutivo, quienes pretenden conseguir con esta inquietante película que el espectador se contagie del miedo que ve en pantalla y se identifique con una historia que le puede pasar a cualquier persona curiosa e imprudente que se adentre sin medios en una desconocida cueva.






Cinco jóvenes amigos, Jaco, Begoña, Iván, Celia y Carlos, viajan con sus mochilas desde la ciudad para pasar unos días de vacaciones en la paradisíaca isla de Formentera y disfrutar allí de los placeres del verano, de los maravillosos parajes naturales del lugar y de la fiesta y diversión que ofrece la isla mediterránea. En uno de los paseos por la isla encuentran la entrada a una cueva situada al borde de un acantilado y entran en ella con la intención de explorarla y con ganas de vivir aventuras. A las pocas horas se dan cuenta de que se han perdido y no pueden encontrar la salida de ese claustrofóbico laberinto. No disponen de agua, ni comida, tampoco de pilas para iluminar con linternas, ni posibilidad de comunicarse con el exterior. Pronto el pánico y la locura se apoderan de ellos y les llevará a vivir una experiencia extrema inhumana con el único objetivo de encontrar la salida y sobrevivir a cualquier precio.






Los amantes del cine de terror están de enhorabuena por el estreno mañana de este interesante thriller que llega a los cines comerciales precedido de buenas críticas y galardonado con varios premios: el pasado mes de marzo consiguió hacerse con tres de los premios de la sección Zonazine del Festival de Cine de Málaga, "Biznaga de Plata" a la Mejor Película, al Mejor Actor (Marcos Ortiz) y Mejor Actriz (Eva García-Vacas); en mayo de este mismo año Premio Paul Naschy a la Mejor Película en Nocturna, Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid y Mejor Película en la sección Panorama del Festival de Cine Fantástico de Sitges en su edición de 2012.

La cueva es una película realizada sobre un primer montaje de 2012. Sobre este primer metraje original, también de 80 minutos, presentado en Sitges y rodado con escaso presupuesto, se suprimieron 40 de ellos y se volvieron a rodar 40 nuevos para ganar en calidad y dotar a la cinta de más ritmo, más acción y tensión. Un trabajo largo, creativo y duro, grabado en condiciones extremas tanto para actores como equipo técnico y en largas jornadas no exentas de riesgo físico real. La cueva esta filmada íntegramente en Formentera, en la Cova de Sant Val·lero, en Es Cap, una gruta de 1200 metros de longitud donde el director tuvo la idea inicial y donde realizó un primer boceto que fue transformado después, junto con Javier Gullón, en el guión definitivo. La película esta realizada a modo de falso documental con un estilo narrativo directo, realista, grabado en primera persona "cámara en mano" por uno de los personajes implicados en la trama, con ausencia de efectos sonoros o elementos paranormales que provoquen el clima de terror y angustia pretendido, solo con efectos reales de cámara y sonido que la otorgan credibilidad. Un buen guión y una buenísima factura técnica para una cinta que nos muestra los horrores de la naturaleza humana y la dura experiencia de supervivencia extrema sufrida por unos personajes de los que surgirán los peores instintos, de los que veremos una degradación física y mental brutal y que recurrirán a actos inimaginables con el fin de sobrevivir.









La cueva esta protagonizada por el formenterés Marcos Ortiz, en el papel de Jaco, quien junto a Eva García-Vacas (Begoña),  Xoel Fernández (Carlos), Marta Castellote (Celia) y Jorge Páez (Iván) componen el quinteto protagonista. Marcos Ortiz (La chispa de la vida, Licántropo: El asesino de la luna llena, Niñ@s, la Noche de José Mota...) es además productor ejecutivo de la cinta. La película está coproducida por Juan Gordón, de Morena Films, Marcos Ortiz y el propio director, el también formenterés Alfredo Montero, quien se ha encargado además del montaje y la fotografía. La cueva es el segundo largometraje de Montero. En su ópera prima "Niñ@s" (2005) el cineasta mostraba, en un drama construido con cuatro historias, el tema de abuso sexual infantil y la pornografía de menores en internet. Ahora con este nuevo trabajo cambia de registro y se centra en el cine de terror con una película de la que todo el mundo está ya hablando y que será distribuida a nivel internacional por Filmax International bajo el título "In Darkness We Fall" (Survival is an instinct, not a choise).

La experiencia no te dejará indiferente. Tensión, ansiedad, oscuridad, agobio, pesadilla, espanto, asfixia, desesperación, dolor... Te atreves a entrar en la cueva ?? Desde mañana viernes 11 de julio, en cines.












https://twitter.com/markss75
http://es-es.facebook.com/pages/La-Cueva/294074010739569



jueves, 3 de julio de 2014

Hillary Fayle, hojas bordadas




Desde hace muchos años me siento atraída por todos los artistas que emplean elementos de la naturaleza en la realización de sus creaciones o que desarrollan sus trabajos directamente en ella. Creo que desde que tengo uso de razón me siento fascinada por las hojas de los árboles, me da igual su forma, estado o color. El otoño es mi estación favorita y recoger hojas del suelo con mis hijos para los trabajos del colegio, o pisar la alfombra de hojas secas que cubren los suelos de campos o ciudades en esa época, son dos cosas que me encantan. Todavía recuerdo como si fuera ayer que no tendía más de 10 u 11 años cuando compré, en una tómbola benéfica de mi colegio con el dinero ahorrado de la paga de los domingo, una hoja pintada con motivos de la India. Preciosa !! No solo la conservo sino que hace relativamente poco conseguí otra similar. 

Poco a poco he ido descubriendo artistas, unos más conocidos que otros, que realizan increíbles obras con hojas. De entre todos estos artistas del "leaf art" alguna vez he compartido las maravillosas hojas cortadas con tanta precisión a bisturí por el español Lorenzo Durán o las geniales ilustraciones de los vestidos creados con bonitas hojas de la diseñadora e ilustradora malaya Tang Chiew Ling. Tanto los trabajos de uno y otra son muy conocidos.

Hace unos días he descubierto los trabajos de una artista menos destacada, pero igual de interesante, que en poco tiempo se está haciendo famosa por sus originales y bellas creaciones. Hillary Fayle (Elma, New York, 1987), uno de esos artistas en los que la relación arte-naturaleza es la que define completamente su trayectoria artística. Licenciada en Diseño de fibra, por el Buffalo College State en 2010, Hillary Fayle se traslada tras su graduación a la Universidad Metropolitana de Manchester, Inglaterra, para estudiar, durante un semestre, bordado y es allí donde empieza a experimentar con materiales no convencionales, pero no es hasta su regreso a América cuando comienza a realizar sus creaciones sobre hojas y otros elementos naturales con materiales sostenibles y respetuosos con el medio ambiente y el planeta.













Hillary Fayle posee un  amplio conocimiento y experiencia en arte textil y en técnicas de bordado que plasma maravillosamente en delicadas y frágiles hojas las cuales recubre, para protegerlas, de un conservante no tóxico que permite endurecerlas y evitar fracturas, así como que permanezcan rígidas y enteras conservando su color. Después recorta, con distintas formas, sus partes centrales que es donde suele realizar los bordados, o une unas hojas con otras. También en ocasiones realiza bordados sobre las superficie sin cortar o recubre con hilo los nervios de las hojas. 










Algunas de estas piezas, las de más abajo, me recuerdan en algo a un tipo de encaje que aprendí a hacer hace algunos años que se llama "frisado de Valladolid", salvando las distancias, claro, pues este encaje anillado, que empezó a decorar los altares castellanos a partir del siglo XVI, es un encaje a la aguja, fino rico y fastuoso, realizado con sedas de colores e hilos de plata y oro. Como me gustaría saber hacer cosas así !!












Los trabajos de Hillary Fayle se extienden más allá de los diseños que realiza en las hojas de árboles o plantas cortando delicados patrones en los que refleja su amor por el diseño gráfico y la ilustración, o bordando en ellas deliciosos encajes de hilos. Las siguientes fotografías muestran las creaciones que la artista realizó como instalaciones al aire libre en los bosques de la residencia para artistas Platte Clove Residency, en las montañas de Catskill al noroeste de Nueva York. Me gustan tanto o más !!











"Hay un equilibrio hermoso e intrincado en la naturaleza y en la forma en que podemos interactuar con el mundo natural que nos rodea. Es esta relación delicada y elaborada que intento transmitir en mi trabajo. Como selecciono cuidadosamente los materiales a utilizar en el mundo natural que nos rodea, que a su vez difundo la importancia de proteger y conservar nuestros recursos naturales. Vivir conscientemente y de manera sostenible es increíblemente importante para mí en todos los aspectos de mi vida. Mediante el uso de estos materiales para crear, yo soy capaz de hacer lo que me gusta sin pisar demasiado en el ecosistema ".
Hillary Fayle






martes, 1 de julio de 2014

Los tatuajes tribales de Fang-Od




Recibe a sus visitantes con un abrazo y una taza de café. Su casa está siempre abierta y proporciona alojamiento y comida a todo aquel, que después de una larga y agotadora peregrinación, llega hasta su aldea interesado en su persona. El dinero que obtiene por su trabajo de tatuadora, o por las entrevistas que concede, le permite comprar cerdos y gallinas o vestir elegantemente porque ella, Fang-Od (o Wang-Od), que así es como se llama, es la mujer más popular y rica de su tribu.







Fang-Od es una mujer de 94 años, ágil, flexible y activa, que ha dedicado toda su vida al tatuaje tribal, arte que aprendió de su padre. Ella cuenta que perdió al hombre que amaba a los 25 años en un accidente de tala y que después nunca volvió a enamorarse por lo que se centró en este arte sobre el que ha desarrollado todo un ritual sagrado como debió ser en el pasado, cuando los guerreros kalinga se tatuaban como símbolo de  fuerza, valentía y prestigio y las mujeres de las distintas tribus locales lo hacían porque era sinónimo de belleza. Todavía, pese a su edad, Fang-Od trabaja en los lejanos campos de arroz de su familia pero principalmente es un personaje popular en la aldea por ser una de las pocas personas, casi la única, que todavía hoy realizan "batok", tatuajes, a los que dedica gran parte de su tiempo a pesar de que la modernización haya cambiado el concepto de tatuaje tribal y su importancia haya por ello disminuido.  









Fang-Od no solo es una artista del tatuaje tribal sino que además se ha convertido en toda una leyenda desde que hace unos años algunos medios de comunicación como canales de televisión, blogs o revistas, la presentaron como la ultima "mambabatok" kalinga, como la última artista del tatuaje tribal de las cordilleras de Filipinas. Cuando ella y su generación mueran, probablemente se extinguirá esta difícil práctica, que requiere mucha paciencia y dedicación, y con ella una toda una rica y milenaria tradición cultural que se ha ido trasmitiendo en el tiempo de padres a hijos.







La región filipina en donde vive Fang-Od es un lugar ocupado por multitud de tribus con tradiciones y culturas propias, aunque similares, divididas en subgrupos atendiendo a su ubicación o creencias. Fang Od pertenece a la tribu Butbut. Su modesta casa está en Buscalan, una remota y aislada aldea perteneciente a la jurisdicción de la ciudad de Tinglayan, provincia de Kalinga, Región Administrativa de Las Cordilleras, en la Isla de Luzón, y a la que se tarda en llegar unas dos horas caminando después de haber realizado un largo y duro viaje en transporte público. El pueblo, situado en un exuberante paisaje de montaña de hermosos valles, salpicado de pequeñas aldeas y espectaculares terrazas de arroz, ha visto como se ha generado en los últimos tiempos un pequeño negocio alrededor de la figura de Fang Od, quien es casi una atracción turística en sí misma que atrae a numerosas personas de todo el mundo deseosas de conocerla, de conseguir una entrevista o ser tatuados por ella. Muchos de ellos han calificado este encuentro como una experiencia espiritual y conmovedora y se sienten honrados al ser "firmados"por ella. Si tienen suerte, los visitantes de Fang-Od pueden conseguir su batok en el día pero lo normal es esperar de uno a tres. Fang-Od no habla inglés y sus conocimientos de tagalo son rudimentarios. Se comunica brevemente en su dialecto y a través de la mirada y la sonrisa. Ella es una anciana que se muestra encantada de que fans y clientes de todos los lugares del mundo lleguen a su casa para ser tatuados por ella. Eso es, dice, lo que da sentido a su vida. Para Fang-Od la felicidad es llegar a cumplir 100 años realizando sus tatuajes.










Sus métodos y utensilios son tradicionales: en un cuenco de coco mezcla los restos de hollín de sus cacerolas o cenizas de cortezas quemadas de los pinos con agua y patata dulce y con ello consigue una tinta pastosa. Con la ayuda de ramas de calamansi para marcar las líneas, dos palos de bambú y espinas de arboles cítricos, como el pomelo o el naranjo, atadas a uno de ellos a modo de agujas, realiza los dolorosos tatuajes, con pequeños golpes de un palo contra otro. Deja elegir el lugar donde desea uno ser tatuado pero en ocasiones es ella quien elige el diseño entre los que adornan su propio cuerpo o entre los diseños ancestrales que recogen algunos libros. Sus sesiones de trabajo son largas, suelen durar todo el día, y aunque a menudo hay numerosos niños observando como realiza los tatuajes, ella considera que debe ser de la familia la persona que continúe esta tradición y por ello está formando a Gelles, una joven sobrina nieta de quien no sabemos si elegirá sus estudios y la moderna vida en la ciudad o contribuirá a que este antiguo arte y esta tradición ancestral no se extingan.









Fotografías tomadas de http://pinaytraveller.com/, http://larskrutak.com (interesante página sobre tatuajes del antropólogo Lars Krutak), http://www.interaksyon.com (Osep Reyes), http://mbglinska.com (precioso reportaje).


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